La geopolítica del Ártico: rutas comerciales, recursos energéticos y la nueva rivalidad entre potencias
Cómo el deshielo reabre la competencia entre Estados Unidos, Rusia y China por el control del Polo Norte.
¿Por qué el Ártico vuelve al centro de la geopolítica mundial?
El Ártico ha estado recientemente en los titulares. En las últimas semanas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha mencionado sus deseos de comprar Groenlandia. Esto es una muestra de la importancia de la región, que no es nueva. Históricamente, el Ártico tuvo importancia estratégica durante la Guerra Fría por ser la región en la que menos distancia había entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Al caer esta, pasa de ser teatro de guerra a mosaico de cooperación. Y hoy, es un tablero donde las potencias compiten por rutas comerciales que acortan distancias en un 40% y por reservas energéticas masivas.
Fuente: El Orden Mundial en el Siglo XXI
Derecho del Mar y soberanía en el Ártico: quién controla qué
La región del Ártico tiene una soberanía repartida entre los países colindantes, como Canadá, Dinamarca (Groenlandia), Finlandia, Islandia, Noruega, Rusia, Suecia y Estados Unidos. De acuerdo con la Convención de la Organización de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, la región se reparte de acuerdo con la Teoría de los Sectores. Esta estipula que los cinco países con costa en el Ártico cuentan con su zona económica exclusiva, prolongada desde el límite de sus aguas interiores. En 1996 se creó el Consejo Ártico con la Declaración de Ottawa. Esta fue firmada por los ocho estados árticos que son Canadá, Dinamarca, Estados Unidos, Finlandia, Islandia, Noruega, Suecia y Rusia.
El Océano Ártico es el más pequeño del mundo, con 5.4 millones de millas cuadradas.[i]
La convención del Derecho Marítimo establece que la soberanía de un país abarca hasta trescientos veinte kilómetros más allá de su costa. También puede declararlo zona económica exclusiva[ii]. Pero la plataforma intercontinental a la que pertenece sobrepasa ese límite, la Comisión Internacional para los Límites de la Placa Continental de Naciones Unidas puede aumentar su territorio marítimo. El petróleo y gas en la zona son consideradas como pertenecientes al estado[iii].
Recursos naturales del Ártico: petróleo, gas y minerales estratégicos
En el Ártico hay recursos naturales que podrían determinar la industria, la energía, el transporte y las comunicaciones. Entre ellos están los hidrocarburos. En 2008, el Instituto Geológico de Estados Unidos calculó que 90.000 millones de barriles de petróleo y 44.000 millones de gas natural se encuentran en el Ártico.
Las rutas marítimas del Ártico que pueden cambiar el comercio global
Actualmente, se enfrenta el deshielo, y eso dejaría al descubierto rutas de navegación y recursos naturales. El cambio climático facilita el acceso a los combustibles fósiles del Ártico, y es provocado por los mismos.
Ruta del Noroeste
Una de esas es la Ruta del Noroeste, alias el Estrecho de Anián. Desde antaño se creía que unía el Pacífico con el Atlántico Norte. Es la ruta comercial marítima más deseada. Esta ruta comprende una serie de pasos a través de los estrechos del archipiélago ártico. Esto permite la navegación desde el océano Atlántico Norte, cruzando por el estrecho de Davis, entre Canadá y Groenlandia. Luego va a través del archipiélago ártico hasta el mar de Beaufort, el de Chukchi, y el estrecho de Bering, y llegan al Pacífico Norte. Se considera una vía importante para el transporte marítimo a gran escala desde el Pacífico Norte al Atlántico Norte. Una ruta corta y directa que conectaría el Pacífico a los puertos más importantes de Europa. Ahí se maneja el mayor volumen de comercio global.
Ruta del Mar del Norte
Otra ruta es la ruta del Mar del Norte, o Paso del Noreste. Esta se extiende desde las zonas más septentrionales del Mar del Norte, hasta el mar de Chukotka, y el estrecho de Bering. Acceden al Pacífico Norte, mediante varios estrechos considerados pasos internacionales. Esta ruta marítima se usó para el transporte interno por parte de la URSS en la Segunda Guerra Mundial. Esta ruta marítima proporciona la ventaja de la reducción de la distancia Asia-Europa. Esta distancia se acorta tres veces. Permite que los buques de todo tipo naveguen eficientemente, economizando y agilizando los recorridos. Dicha operatividad aún no es viable de forma permanente.
Ruta del Norte
Está la ruta del Norte, que es alternativa al Canal de Suez o de Panamá, y une Atlántico y Pacífico. Ahorra tiempo, combustible y dinero.
Ruta Marítima Transpolar
De igual forma está la Ruta Marítima Transpolar, que se extiende desde el centro del Océano Ártico hacia el Atlántico y Pacífico. Es más corta y profunda que la del Mar del Norte. Esta ruta corre a través del Polo Norte y conecta los mercados más importantes en América del Norte, Europa y Asia. Evita las aguas territoriales de los estados árticos y se sitúa en alta mar. En el ámbito marítimo se le conoce como Ruta Transártica. Está ubicada cerca de las zonas económicas exclusivas de los estados árticos, y si se abre traería importantes beneficios y oportunidades de crecimiento económico para los países de la región. Como está ubicada en aguas internacionales, es la ruta que más beneficios otorga a todos. Está alejada de disputas legales, desacuerdos y conflictos por pertenencia y control. Por eso no está sujeta a reglamentaciones. Actualmente solo es navegable con rompehielos.
Intereses geográficos en el Ártico
Otro punto de interés para el Ártico son las grandes zonas de pesca.
Groenlandia es un territorio de interés por su ubicación geopolítica y estratégica. Durante la Guerra Fría sirvió como punto de apoyo entre América del Norte y Europa para las fuerzas aéreas de Estados Unidos y Europa. Posee petróleo, gas, y tierras raras. También hay recursos pesqueros.
El Dorsal de Lomonosov es un sistema montañoso del fondo marino ártico, y es un lugar muy codiciado.
La zona también tiene rutas de navegación que podrían ser decisivas para el comercio y dominio. Si estas se abrieran, serían más cortas y rentables. Así activarían la economía mundial.
Países con intereses geopolíticos en el Ártico
Los países e instituciones que más interés han mostrado en el Ártico son principalmente los cinco estados litorales, que son Estados Unidos, Canadá, Dinamarca, Noruega, y Rusia. Asimismo, tres países nórdicos no litorales que tocan el Círculo Polar Ártico, que son Finlandia, Suecia e Islandia. Finalmente, hay países europeos y asiáticos que no son árticos, pero también tienen intereses. Estos son Holanda, Alemania, el Reino Unido, Polonia, Francia, Italia, España, Japón, Corea del Sur, Singapur, India y China. La Unión Europea también entra en el tablero.
Rusia y su estrategia en el Ártico
Rusia está muy interesada en la Ruta del Mar del Norte. Principalmente porque la península de Kola alberga parte de su arsenal nuclear. También debido al acceso directo al Atlántico y Pacífico, lo que es esencial si hay conflicto con la OTAN. La mayoría de las costas rusas están encima del Círculo Polar. Los principales objetivos son defender su soberanía y explotar los recursos. Rusia es quien más presencia tiene en el Ártico, así como extensión territorial. Además, veinticuatro mil kilómetros de costa ártica y gran parte de la Costa del Noreste están en este territorio. En su política de seguridad nacional, la región es de sus más altas prioridades. Se considera dueño del Ártico. Cuenta con intereses en la costa siberiana, fuente de recursos naturales. Estas costas cuentan con el diez por ciento de la población, que a su vez aporta el veinte por ciento del PIB. A su vez, de ahí salen el sesenta por ciento de las exportaciones de materias primas, y el sesenta por ciento del petróleo no descubierto en la región se encuentra en territorio ruso. Busca la interacción activa con los otros estados árticos, delimitando los espacios marítimos según el derecho internacional y los acuerdos mutuos. También pugna por preservar sus territorios y recursos naturales. Tiene desacuerdos legales con Noruega sobre el estatus legal del archipiélago de Svalbard. También tiene dos tercios de sus submarinos desplegados con misiles balísticos en la Península de Kola. Una presencia fuerte en el Ártico es un elemento disuasorio y es una línea de defensa. Controlar el Pasaje del Noreste es clave en ambiciones rusas y afirma derechos históricos. También ve este pasaje como alternativa al Estrecho de Malaca o el Canal de Suez. Sin embargo, lo ve como una ruta doméstica. Considera también el Dorsal de Lomonosov parte de su extensión territorial.
Estados Unidos y el Ártico: Alaska, Groenlandia y contención de China
Estados Unidos tiene un interés en la Ruta del Noroeste. La ve como un estrecho internacional y libre, que conecta con el estrecho de Davis y la Bahía de Baffin, usándose para tráfico internacional. Alaska tiene grandes recursos naturales. El oleoducto Trans-Alaska transporta petróleo desde la Bahía de Prudhoe, hasta el Puerto Libre de Hielo de Valdez. Sin embargo, hasta el regreso de Donald Trump en 2025, era el estado menos implicado en el Ártico. Busca contener a China y Rusia en la región, teniendo con esta última una disputa sobre el Mar de Bering, el Océano Ártico, y el Pacífico Norte[iv]. También tiene interés en Groenlandia. Durante la administración Obama, fue designado como prioridad de seguridad nacional, vinculándolo al cambio climático.
Canadá y el control del Paso del Noroeste
Canadá tiene también interés en la ruta del Noroeste, y la reclama como parte de sus aguas interiores y su soberanía. A pesar de su tradición pacifista, más de la mitad de la población canadiense apoyaba el uso de la fuerza militar para defender la soberanía ártica. Actualmente se disputa con Estados Unidos el mar de Beaufort y el estatus legal del Paso del Noroeste. Con Dinamarca se disputa la Isla Hans y la frontera marítima en el mar de Lincoln. El Dorsal de Lomonosov es considerada parte de su territorio.
Dinamarca y el papel estratégico de Groenlandia
Está también Dinamarca, que es otro estado Ártico. Tiene bajo su control el estado semi autónomo de Groenlandia. Ese territorio otorga presencia y soberanía a Dinamarca. Sin Groenlandia estaría fuera de la región. El Dorsal de Lomonosov la considera parte de su territorio.
China y la Ruta de la Seda Polar
China es de los países más interesados en emplear y desarrollar la Ruta Marítima Transpolar. Ha articulado una relación estratégica basada en la energía y la navegación con Rusia. El 46% de su PIB depende del comercio marítimo, por lo que el acceso a la región es fundamental para Beijing. Con los recursos que existen ahí, el interés aumenta. El desarrollo de la Ruta del Noreste es crucial, pues conecta Europa con Asia Oriental a través de la Ruta de la Seda Polar. Se considera que China ha llegado tarde al tablero ártico. Fue a finales del siglo XX que se involucró, en busca de alianzas e interesada por recursos y rutas marítimas. Estas últimas unen su zona de influencia con Europa. Los recursos naturales también le llaman la atención. Estableció objetivos como la Ruta de la Seda Polar, como continuación de la Ruta de la Seda. La Ruta Polar le interesa como alternativa al Canal de Suez o el Estrecho de Málaca. La Ruta del Mar del Norte le permitiría a China reducir los tiempos de tránsito entre Asia y Europa. Las operaciones de China en la región se concentran en el tránsito marítimo a través del Paso del Noreste y los envíos directos a puertos establecidos en la Ruta Marítima del Norte de Rusia. Sin embargo, no tiene posesiones territoriales en la región. Han estado aumentando su presencia en la región a través de la alianza con Rusia. Han estado invirtiendo en Groenlandia, que es rica en minerales necesarios en la industria tecnológica.
Noruega: energía, seguridad y disuasión frente a Rusia
Noruega es catalogado como el estado europeo con las políticas árticas más claras e institucionales. Mantiene sus intereses vigentes en la región en cuanto a seguridad, medio ambiente, recursos pesqueros, e hidrocarburos. Está interesada en los yacimientos de petróleo y gas del Mar del Norte y el de Barents. Busca evitar desacuerdos en materia de seguridad que lleven a enfrentamientos entre otros países. Hay escasez de hidrocarburos en su territorio, por lo que voltea a ver al Ártico. Ha construido un batallón ártico para disuadir a Rusia[v][vi].
Islandia y su posición estratégica en el Atlántico Norte
Islandia tiene acceso al Mar Ártico gracias a sus costas en el norte. Cuenta con una posición geopolítica y estratégica en las rutas marítimas, y le da ventaja comercial, turística y de pesca.
Suecia y su enfoque ambiental y económico en el Ártico
Suecia tiene su política exterior del Ártico más enfocada en el clima y medio ambiente, el desarrollo económico, y la dimensión humana. Sus prioridades son la biodiversidad y la protección al medio ambiente. Su principal interés es impulsar el libre comercio en el Alto Norte. El setenta y cinco por ciento de la producción de hierro europeo se extrae de Laponia, en el Ártico sueco.
Finlandia y la cooperación energética en el Alto Norte
Finlandia considera dentro de sus actividades productivas la construcción naval, la industria minera, la investigación y tecnología, la silvicultura, comunicaciones y redes logísticas, entre otras. También apuesta a reforzar vínculos con Rusia, interactuando en proyectos de explotación de hidrocarburos en el Mar de Barents y en la península de Yamal.
La Unión Europea como actor geopolítico en el Ártico
La Unión Europea está visible como bloque en el Ártico, considerada como actor externo, siendo ártica geográficamente. Sus intereses regionales tienen fundamentos geográficos, históricos y científicos. Los territorios de tres de los estados miembros de la Unión Europea se extienden hasta el Ártico. Importa entre el 30 y 40% del pescado del Ártico y el 24% de los productos petrolíferos y de gas.
Conclusiones
La importancia del Ártico no es nueva. Para manejar el tema y resolver estas disputas, existe el Consejo Ártico. Los recursos naturales, y las rutas existentes ahí son de mucho atractivo para bastantes países. Además, la región abre puerta a competencias entre los distintos países.
Marshall, T. (2015). The Arctic. En T. Marshall, Prisoners of Geography (págs. 256-272). Nueva York: Scribner.(257)
Marshall, T. (2015). The Arctic. En T. Marshall, Prisoners of Geography (págs. 256-272). Nueva York: Scribner. (263)
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Marshall, T. (2015). The Arctic. En T. Marshall, Prisoners of Geography (págs. 256-272). Nueva York: Scribner. (268)
Marshall, T. (2015). The Arctic. En T. Marshall, Prisoners of Geography (págs. 256-272). Nueva York: Scribner. (264-66)
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